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Controlan venta de productos lácteos

Tegucigalpa. Insalubres lucen varios puestos de venta de mantequilla y queso en las afueras de los mercados capitalinos, pues los comerciantes no cumplen con las medidas de higiene que recomiendan las autoridades.

Una de las faltas que cometen los vendedores es que no cuentan con recipientes con tapaderas, para mantener el producto alejado del contacto de las moscas y el polvo.

Los productos son cubiertos con bolsas que no protegen los alimentos de la entrada de bacterias, pues, al momento de vender o embolsar el producto, los lácteos reciben los contaminantes, que luego son ingeridos por los compradores.

Lo mismo ocurre con los espacios donde ubican los puestos, pues en los alrededores hay bolsas plásticas, papeles y desperdicios de frutas y verduras de los locales aledaños, que contribuyen a la proliferación de moscas y cucarachas.

LAS INSPECCIONES

En el año 2004, las autoridades municipales lograron cerrar cerca de 30 establecimientos por no reunir las condiciones de higiene para mantener el producto, situación que se mantiene, debido a que algunos puestos funcionan de forma ilegal.

De igual manera, se logró decomisar más de 4 mil libras de queso en mal estado que estaban disponibles para ser vendidas en las colonias periféricas de la ciudad. En la actualidad, hay cerca de 800 puestos en el Distrito Central, los cuales, en su mayoría, cuentan con el permiso de operación.

Jorge Chávez, jefe de la Unidad de Control de Alimentos de la comuna, manifestó que a diario son visitados los mercados para revisar cada uno de los puestos donde se distribuye los productos y de esta manera evitar las irregularidades.

Asimismo, se supervisa las postas pecuarias para evitar que a la ciudad lleguen alimentos en mal estado y que los vehículos para el transporte de alimento muestren las medidas de higiene estipuladas.

La mayor parte de los lácteos provienen de Olancho, La Paz, Danlí, Colón y Comayagua, para luego ser distribuidos en su mayoría en los mercados Zonal Belén, Los Dolores, San Isidro, Jacaleada y Perisur.

En el mercado Zonal Belén hay cerca de 60 locales y en San Isidro se reportan unos 50 puestos, que a diario son visitados por los inspectores de la comuna, pues más de 80 personas supervisan los lugares de forma conjunta con los miembros de la Policía Preventiva.

REGULACIÓN

Según Chávez, el año pasado se logró regular de forma satisfactoria la venta de productos lácteos, pues de 60 vehículos que a diario llegaban a las colonias para vender los alimentos sin tomar las medidas de higiene, en la actualidad sólo se reportan 20.

Este año se ha programado 20 operativos por mes y las personas que no cuenten con los requisitos para mantener los locales serán sancionados con multas que van desde 500 a 5 mil lempiras.

“Los vendedores deben usar gorra y gabacha de color blanco, no usar anillos ni pulseras que puedan contaminar el producto. Los alimentos deben permanece en vitrinas y, al momento de manipular los alimentos, deben utilizar guantes. Los comerciantes varones no deben usar barba”, explicó.

CONSECUENCIAS

De acuerdo a los expertos, las consecuencias por consumo de alimentos contaminados son múltiples, pues pueden aparecer diferentes síndromes gastrointestinales, como náuseas intensas, vómitos, calambres abdominales y diarrea prolongada.

Ocasionalmente provocan fiebre, postración y deshidratación, en especial cuando los afectados son niños o ancianos.

Estadísticas de la Secretaría de Salud muestran que, en 2004, se reportaron en el país más de 200 mil casos de diarrea, el 90 por ciento en menores de 15 años.

Fuente: www.elheraldo.hn

 

 



Red de Desarrollo Sostenible Honduras